Lecciones de una naranja

Estaba sentada partiendo una naranja para comérmela. La partí a la mitad, como de costumbre. Vino mi mamá y vio lo que hacía, tomó una naranja ella también. Me dijo: 

–Mi papá me enseñó a partir las naranjas de otra manera, mira: –Y partió la naranja con tres cortes, en lugar de sólo uno por la mitad. Dos cortes fueron cerca de las “orillas” de la naranja. Ya sé, es casi esférica, así que no tiene “orillas”, pero me refiero a que la tomó y la acomodó de manera que esos ombliguitos que tienen las naranjas en sus polos, quedaran perpendiculares a su mano izquierda; entonces con la mano derecha cortó aproximadamente a 1.5 cm de cada polo, de manera paralela a su mano o a cada ombliguito. Quedó una rodaja gruesa en medio, la cual partió con un corte más que sólo abrió la circunferencia, pero no dividió la rodaja en dos. Entonces estiró los extremos que formó con ese corte, quedó una tira larga que exponía como en triángulos los jugosos gajos de la dulce naranja que invitaba a comérsela. 

–Así es más fácil comértela, estos pedacitos (señaló las rodajas pequeñas que tenían los ombliguitos) se pueden comer más fácil y no se te tira el jugo, ni te lastimas la boca. Luego la tira, ponle chilito de botella y chúpala, mira… –Y se comió la naranja con tanta naturalidad y de una manera que se antojaba, sorbiendo el jugo, aspirando aire con sus labios en forma de anillo porque se enchiló con la salsa Valentina. Yo me reí, de gusto por aprender una nueva manera de comer naranjas y de su gesto juguetón. Me pregunté en mi silencio por qué no me había enseñado antes esta técnica, si se la enseñó mi abuelito; o por qué nunca vi a mi abuelito comerse una naranja así antes. Dejé la duda enterrada, ahora sé que debí expresarla, pero entonces no le di importancia y tomé mis dos mitades de naranja para cortarle a cada una, una rodaja que partí y me hice dos tiras delgadas con triangulitos; les eché Valentina y me las comí. Mi mamá tenía razón: así se comen más fácil y se disfrutan más. Pensé: cuando tenga hijos, les voy a enseñar a partir las naranjas así, pero desde chiquitos, que esta sea la manera normal de comer naranjas en mi casa. 

Lecciones de esa naranja: 

  1. “Divide y vencerás”. Tener tres trozos de naranja la hacen más fácil de comer que tener dos mitades. 
  2. No siempre simétrico y equitativo es mejor.
  3. Sazona las cosas, échales chilito. 

@Mathacker

Publicado por Mathacker

Multifuncional, anormal y versátil. A veces enfermo de verborrea, por eso me conseguí este Blog.

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