Estaba sentada partiendo una naranja para comérmela. La partí a la mitad, como de costumbre. Vino mi mamá y vio lo que hacía, tomó una naranja ella también. Me dijo: –Mi papá me enseñó a partir las naranjas de otra manera, mira: –Y partió la naranja con tres cortes, en lugar de sólo uno porSigue leyendo «Lecciones de una naranja»