¿Por qué el tonto de Santa Anna vendió la mitad de México?

He decidido abrir una nueva categoría en este blog, para dar respuestas sencillas a preguntas intrincadas que hacen mis hijos. Tal vez tus hijos también te hagan estas preguntas y no tienes la oportunidad de darte tiempo para buscar cómo responderles. Espero que las respuestas que yo le he dado a mis hijos te puedan ser de utilidad.

Debo aclarar que no en todos los casos soy experta. Esta es la primera pregunta que pondré aquí, pero no es la primera pregunta que me han hecho en esta clasificación: intrincada; sin embargo por algo debería comenzar y como esta semana mi hijo de 10 años me planteó esta interrogante, por eso la elegí.

Basta de introducción. En las siguientes entradas de esta categoría no la habrá, pues ya lo dejé descrito aquí.

¿Dónde escuchaste eso? -Fue lo primero que contesté. Con los niños, hay veces que se debe faltar a esa instrucción tácita social de «no responder a una pregunta con otra pregunta», porque algunas veces se está a punto de entrar en terrenos inocentes que un adulto puede mal interpretar. Hay mucho ejemplos, mejor no me desviaré mencionándolos aquí; pero el caso es que a veces hay que contestar a las preguntas de los niños, con otra pregunta sólo para establecer el contexto.

En la escuela. -Me dijo. Pero me lo preguntó ahora, semanas después de haber dejado de ir a la escuela por la contingencia sanitaria y la pandemia mundial, además en días de vacaciones. Me explicó que en la escuela, su maestro le enseñó que México solía ser un país enorme, que abarcaba una buena parte del territorio estadounidense, pero un presidente llamado Santa Anna, le vendió como la mitad del territorio a los gringos y nos dejó no sólo con un país más pequeño, sino además se quedaron con una región rica en petróleo. ¡Vaya! -Pensé. A su edad y ya quiere entrar en temas geopolíticos. Creo que yo a su edad me pregunté lo mismo, pero no recuerdo si le compartí mi inquietud a un adulto o me guardé la pregunta, porque lo que sí recuerdo es que ya estaba en bachillerato y todavía no tenía la respuesta. Lo que hice fue leer. Lamentablemente, ya no tengo los libros que leí, así que no pude remitir a mi hijo a las fuentes, pero al menos le tuve respuesta. De cualquier manera lo leerá en su tiempo, yo lo hice y sé que le llegará el momento a él también.

Pues aquí va la respuesta en los términos más sencillos que encontré para contestarle. Mira hijo: para comenzar, Antonio López de Santa Anna no era un tonto, pero tampoco era de sangre 100% mexicana, tal como nosotros ahora tenemos la sangre mezclada. Fue un criollo, ¿sabes lo que es eso? -No me acuerdo, me dijeron en la escuela pero ya se me olvidó. -Me dijo. Procedí primero a ponerlo en el contexto. Un criollo es una persona que nació aquí en México (o en otro país Hispanoamericano), pero sus papás y antepasados son de Europa. Eso para comenzar. Los historiadores y autoridades de nuestro país hablan muy bien de Benito Juárez y muchas veces omiten sus errores, porque él fue el «indígena que llegó a ser presidente», pero no son así de condescendientes con Santa Anna, porque para comenzar, no era indígena, era criollo. Ese es el primer punto a considerar para la respuesta: Santa Anna no era tonto y era un criollo.

Segundo punto a considerar: Hubo un tiempo en que fue muy popular y muy querido por los mexicanos. Inició en el ejército trigarante de Iturbide, que pertenecía a los españoles aquí en México, luego tuvo diferencias con su jefe directo (para no entrar en detalles de jerarquías) y decidió cambiarse al ejército insurgente, en el que luchó por la independencia de México. Esta decisión le costó una pierna en una batalla en la que él participó, y le dio mucha popularidad entre el pueblo mexicano. Fue elegido presidente debido a la confianza que se ganó de la gente. Le aburrió gobernar, así que lo dejó para irse a otra guerra. Luego el pueblo lo volvió a elegir presidente y él lo volvió a dejar, así 6 veces en total. Durante el periodo del porfiriato (cuando Porfirio Díaz era presidente), la prensa que estaba a favor de éste presidente exageró la verdad y difundieron que Santa Anna fue presidente 11 veces, pero eso no es verdad, ya hay alguien que se tomó el tiempo de comprobarlo. El asunto es, que fue popular y querido por los mexicanos.

Tercer punto a considerar: En una de esas guerras en las que él participó peleando a la par con el ejército que comandaba, el territorio que tu maestro te dijo que Santa Anna vendió estaba en pleito. Los tejanos querían independizarse, se les había convencido de que les convenía más ser soberanos de su propio territorio, que ser parte de México, una nación recién nacida y que tenía problemas todavía de intervenciones e intentos de colonización. Lamentablemente, Santa Anna y todo el ejército involucrado en ese pleito, perdieron y así también perdieron el territorio que abarca de Texas hacia el río Bravo, el que está marcado en tu libro. Unos años después, en 1853, Santa Anna efectivamente vendió un territorio al Presidente Pierce de Estados Unidos, pero sólo fue la región conocida como La Mesilla, que comparada con el territorio completo que se perdió en la intervención de Estados Unidos en 1846, era muy pequeño. En esa batalla que te menciono, México no sólo perdió más del 50% de su territorio superficial, sino también miles de soldados y Santa Anna, su popularidad, porque él encabezaba al ejército mexicano, pero lo capturaron y fue obligado a firmar un documento llamado El Tratado de Versalles, en el cual a cambio de su libertad, él aceptaba la derrota y reconocía la emancipación del Estado de Texas, que se unió al gobierno del Presidente Pierce. México no reconoció la emancipación de Texas, Estados Unidos declaró formalmente la guerra, la cuál terminó hasta 1948 con la firma del Tratado Guadalupe Hidalgo y así México ya no recuperó su territorio y Estados Unidos le dio dinero al gobierno mexicano para compensar el territorio perdido, pero en realidad, no fue un trato de caballeros ni una compra-venta entre presidentes, como se nos platica usualmente en la escuela.

Cuarto punto y último: Santa Anna sí era corrupto y tramposo, eso no se puede negar. Fomentó el descontento de los gringos al proponerles tratos, con los que recibía dinero como adelantos y luego no cumplía lo que les había prometido; mejor compraba armas y cosas necesarias para el ejército mexicano, que usaría en contra de los mismos gringos a los que estafó. El colmo fue, cuando por última vez renunció a la presidencia de México, con el argumento de estar deprimido por la muerte de su esposa, pero casi de inmediato se casó con otra mujer y eso no le pareció gracioso a nadie. Al final, fue exiliado del país y murió viejito y detestado por el pueblo que lo vio nacer (era de Veracruz) y que en su juventud lo admiró y lo consideró su salvación en varias ocasiones.

En resumen:

  1. Santa Anna no era tonto. Era Criollo, veracruzano (jalapeño, pues nació en Jalapa), rico, corrupto, buen amigo, estratega y popular. Presidente 6 veces, hiperactivo se podría decir (no aguantaba la vida en oficina, por eso la dejó cada vez que pudo para ir a la batalla); pero definitivamente, no era tonto.
  2. En su juventud fue héroe nacional, popular y amado por todos. Si se hubiera usado en aquellos tiempos las redes sociales, habría sido un influencer y por eso fue presidente varias veces, pero no se sabía estar en paz.
  3. Sí vendió territorio, pero sólo La Mesilla. Lo demás lo perdió y lo canjeó por su vida, pero desde el inicio ya era una batalla perdida, porque los gringos supieron venderle primero sus «prestaciones» de gobierno a las personas que vivían en ese territorio, así que México luchó por recuperar algo que no quería ser recuperado y ahí estuvo la derrota, no en Santa Anna en realidad. Si a ti te atraparan los gringos y te dijeran: «General, debe firmar este papel reconociendo que este territorio que ya no quiere pertenecer a México efectivamente ya no pertenece a México, o lo matamos»; ¿qué harías?, ¿te dejarías fusilar por un territorio que de cualquier manera ya no quería pertenecer a tu país?…
  4. La corrupción en una persona fácilmente hará que pierda su popularidad, amigos, dinero y reputación. Lo mejor es mantener tu integridad, si no quieres morir exiliado y olvidado como Santa Anna, héore-villano nacional.

Pues sí, fue toda una charla. Omití los diálogos de mi hijo en buena parte y las preguntas intermedias, para no hacer este post más largo de lo que ya es. También omití detalles que a quien le interese, puede consultar en el libro de Will Fowler Santa Anna ¿Héroe o villano?, de Editorial Planeta. Aquí dejo este artículo de la UAEM, que muy bien puede servir de referencia para profundizar.

Ya sé que este tema no está directamente relacionado con matemáticas, pero sí con el lema de mi Blog: Mantén el enfoque; no todo lo que dicen nuestros libros de texto gratuitos es preciso y qué bueno que nos dejen con dudas, para que nos atrevamos a investigar y profundizar.

#QuédateEnCasa y lee un buen libro (o al menos un artículo) para desmentir un mito nacional de tu infancia. ¿Por qué no?

Publicado por Mathacker

Multifuncional, anormal y versátil. A veces enfermo de verborrea, por eso me conseguí este Blog.

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